Con origen en Navarra y vinculada a la ultra izquierda, anunció su llegada a Ceuta para brindar ayuda humanitaria a los migrantes
Un grupo de manifestantes destroza el vehículo de una diputada de ‘Ceuta Ya!’ tras confundirla con activistas de una ONG Navarra: “¡Que no somos nosotros!”
CeutaLa organización Negu Gorriak-Derecho a Techo se ha situado en las últimas horas en el epicentro del terremoto político relacionado con Ceuta después de que su anunciada llegada a la ciudad autónoma haya motivado una enardecida concentración en su contra. De hecho, además, la propia movilización se ha convertido en noticia después de que ayer varios ciudadanos se ensañasen contra el coche de la diputada de ‘Ceuta Ya’ Julia Ferreras después de que la confundiesen, junto a sus acompañantes, con activistas de la asociación.
Con origen en Navarra y vinculada a la ultra izquierda, los propios integrantes de Negu Gorriak-Derecho a Techo definen al grupo como una ONG que “viene a cambiarlo todo”. Bajo el lema “los pobres no tienen patria” y rechazando las fronteras, sus acciones se involucran especialmente en causas migratorias y de vivienda, prestando apoyo a migrantes en situaciones de vulnerabilidad. Por eso, el pasado viernes anunciaron que se iban a desplazar a Ceuta, lo que motivó que grupos de ciudadanos que catalogan a la organización de “proetarra”, se organizasen al mismo tiempo en las redes sociales para confrontarlos en una concentración dispuesta para su llegada.
La organización Negu Gorriak-Derecho a Techo
En ese contexto se produjo el ataque contra el turismo de la diputada ceutí, a la que algunos confundieron con los activistas de Negu Gorriak, abalanzándose contra su coche, lanzándole huevos, golpeando al turismo y lanzándole piedras hasta el punto de destrozar completamente sus cristales, como han relatado los propios protagonistas tras conseguir salir de allí escoltados por la Policía.
Ese altercado, precisamente, ha sido el que ha puesto el foco mediático sobre la organización navarra en las últimas horas.
El viernes, a través de una publicación en sus redes sociales, el grupo ya había señalado: “Una brigada solidaria formada por varios miembros de Negu Gorriak partirá hacia Ceuta este domingo. Sobre el terreno: ayuda humanitaria, reparto de suministros, retransmisiones en directo, desobediencia y resistencia”.
En esa línea, preveían un despliegue para asistir a los migrantes con productos básicos y útiles, y con la intención de "poner el cuerpo como escudo ante la violencia sin precedentes que están sufriendo las personas refugiadas", incluso si ello supone interponerse también en las actuaciones de las fuerzas del orden.
Con el rechazo a las fronteras y la gestión de las mismas en el eje de su activismo, cuestionan los acuerdos de cooperación entre países y ponen el foco en el deterioro político tanto del Estado español como del marroquí, cargando igualmente contra el ‘capitalismo racial’ y sus consecuencias.
La concentración contra Negu Gorriak
En el otro lado, confrontando a los activistas, grupos ciudadanos denunciaban su presencia en Ceuta como una forma de añadir más tensión y enfrentamiento en la ciudad, tildándolos de proetarras y movilizándose a través de las redes sociales para recibirles en su llegada.
Fue en ese contexto en el que se produjo el ataque al coche de la diputada ceutí Julia Ferreras, confundida junto a sus compañeros con activistas de Negu Gorriak.
Tras esos hechos, distintos partidos políticos de distinto signo, además, se han expresado rechazando normalizar la violencia en Ceuta.
“La violencia no es una alternativa”, ha subrayado el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, mientras el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la misma línea, ha sentenciado: “Vivimos en una sociedad democrática que nos ha costado mucho construir. No podemos permanecer indiferentes ante la normalización del odio. La violencia nunca es el camino”.
A ello, ha añadido: “Mi solidaridad con la diputada Julia Ferreras, el activista Rafael Borrego y la abogada Sofía Cánovas. Y mi reconocimiento también a la labor humanitaria de todos los integrantes de las ONG desplegados en Ceuta”.

